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Cómo reaccionar cuando cometes un error en el trabajo

Nadie es perfecto y el mundo laboral no escapa a esta regla. Sin querer, un día podrías equivocarte en un análisis, reaccionar mal con un cliente, olvidar una cita o una tarea… Todos podemos cometer errores que tengan consecuencias graves para la empresa (como pérdida de dinero, quejas de los compañeros o hasta la marcha de un cliente). ¿Qué debes hacer y qué evitar para proteger a la compañía de un posible desacierto y “salvar” tu propio puesto? Te damos seis claves para volver a levantarte después de un error, con ejemplos basados en los testimonios de varios empleados y un director de empresa.

1. Informa a tu responsable de lo sucedido lo antes posible

“Sin importar cuál sea el error, lo primero que pido a mis colaboradores es que me informen inmediatamente”, explica Bertrand, director de una agencia de comunicación con diez empleados. “Necesito entender el contexto para pensar en la solución más adecuada, aquella que proteja a la empresa. No hay nada peor que descubrir un error de la boca de un tercero, sobre todo si es un cliente y no tienes ningún tipo de información para defender al empleado”.

Por supuesto, admitir que has cometido un error, tanto si es por despiste como por otra razón, requiere una buena dosis de humildad. Sin embargo, no decir nada podría llevarte a situaciones mucho más difíciles y por las que deberás asumir la responsabilidad tarde o temprano.

“No hay nada peor que descubrir un error de la boca de un tercero, sobre todo si es un cliente y no tienes ningún tipo de información para defender al empleado” – Bertrand, director de agencia de comunicación

2. Asume tu responsabilidad

Cuando cometes un error, puedes sentirte tentado a disminuir tu responsabilidad en el asunto o, peor aún, de culpar a otra persona. Este fue el caso de Christine, asesora en una agencia de viajes: “Debía organizar el traslado y la visita a un parque de atracciones para un grupo de 100 estudiantes. Desgraciadamente, olvidé pagar el depósito y el parque anuló la reserva. Cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde y no quedaban más entradas”.

En lugar de admitir su equivocación, Christine mintió y culpó al parque de atracciones, por lo que su clienta se apresuró a llamar al parque para expresar su descontento. Por supuesto, en cuanto se descubrió la mentira, Christine pasó un momento muy desagradable, tanto con el parque que estaba disgustado de que se le hubiera hecho responsable, como con su clienta, cuya confianza perdió totalmente. Por ello, si cometes un error, lo mejor es ser honesto y asumir tu responsabilidad.

3. Piensa en una solución

Si Christine hubiese admitido su error, no habría evitado la decepción de su clienta, pero habría podido proponerle soluciones, ya sea por iniciativa propia o en acuerdo con sus responsables (por ejemplo, cambiar la fecha o el lugar, ofrecerle un detalle comercial, etc.). Esta actitud, humilde y madura, habría salvado la relación entre la agencia de viajes y su clienta, así como la colaboración con el parque de atracciones. Además, le habría ahorrado a Christine la vergüenza ante sus responsables y compañeros, que inevitablemente se iban a enterar de lo ocurrido. Pensar en una solución demuestra a tu mánager o cliente que has entendido tu error y te permite ayudar a todos los colaboradores a ganar tiempo.

4. Esfuérzate por recuperar la confianza de tu equipo

Si has cometido un error, pero decidiste asumir tu responsabilidad y contárselo a tu mánager, y habéis encontrado una solución juntos, es muy probable que la empresa te perdone y que tu día a día en el trabajo vuelva rápidamente a la normalidad.

Por el contrario, si reaccionaste de forma inadecuada, deberás hacer el doble de esfuerzo para volver a ganarte la confianza de tu responsable y compañeros, sobre todo si hubo consecuencias graves. “Si tengo dudas sobre un empleado que ha cometido un error, espero que este me demuestre que se trata de un caso aislado y que puedo confiar en él. Por ejemplo, si ha olvidado una cita o tarea, necesito que me muestre qué cambios ha hecho respecto a la organización de su trabajo para evitar repetir esos errores”, explica Bertrand. Así pues, después de una equivocación, lo mejor es comunicarte más y mejor con tu mánager. Al mantenerle al día sobre tu trabajo, recuperarás poco a poco su confianza.

“Si tengo dudas sobre un empleado que ha cometido un error, espero que este me demuestre que se trata de un caso aislado” – Bertrand

5. Analiza tu error

En cualquier caso, tómate el tiempo de analizar tu error, ya sea a solas o pidiéndole a tu mánager que te dé su feedback. Evalúa la sucesión de acontecimientos e identifica los momentos en los que podrías haber reaccionado de forma diferente. Esta toma de conciencia evitará que repitas el mismo error e incluso podría impedir que cometas otros.

6. Comparte tu experiencia

Otra forma de evitar equivocarte es compartir las experiencias en equipo. “Cuando empiezo a trabajar en una nueva empresa o equipo, me gusta preguntar a mis compañeros sobre los errores que han cometido. Hay ciertas equivocaciones y situaciones con las que no me gustaría lidiar nunca y esto aumenta mi atención en el día a día. No solo aprendemos de nuestros errores, sino que también podemos aprender mucho de los errores de los demás”, afirma Jocelyne, ayudante comercial.

Errar es humano y a todos nos puede suceder, ya sea que se trate de una situación más o menos grave. En todo caso, la prioridad es asumir tu responsabilidad y acudir inmediatamente a tu responsable. Cuanto más esperes, más riesgo hay de que la situación empeore. Recuerda que la verdad saldrá a la luz tarde o temprano, por lo que es mejor que venga de ti.

Fuente: https://www.welcometothejungle.com/es/articles/reaccionar-cometes-error-trabajo 

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