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DESAFÍOS DEL LIDERAZGO ACTUAL

La capacidad que tenemos los seres humanos para adaptarnos a diferentes entornos es realmente maravillosa. Se podría decir que es la mayor ventaja competitiva que tiene el hombre sobre cualquier otra especie. En la actualidad este hecho resulta muy relevante puesto que hoy, más que nunca, vamos a necesitar esta capacidad para aprender a ejercer el liderazgo en un entorno que será -en su mayoría- virtual.

En su último informe el World Economic Forum realiza algunas previsiones respecto al impacto organizacional que está generando esta nueva situación post-pandemia y cómo será el mercado laboral en 2030, dentro de las cuales podemos mencionar que alrededor del 83% de la población activa mundial tendrá que trabajar vía remoto y que se acelerará la automatización.

Big data, data analytics, inteligencia artificial y realidad virtual son algunas de las grandes tendencias que vemos presentes en menor o mayor grado en casi todas las industrias, y desde luego que todo esto impacta en los modelos de negocio, en las formas de trabajo instaladas, en la cultura organizacional, la comunicación con los clientes y en los estilos de liderazgo.

La situación actual del COVID-19 nos ofrece una nueva oportunidad, es importante que la veamos como una fuente de aprendizaje para nuestra mejora. Si bien es cierto nos ha obligado a cambiar muchas cosas en nuestra vida, rutina diaria a una gran velocidad pero no tengamos miedo, aprovechemos esto para aprender y saldremos más fuertes y mejores.

A nivel empresarial entre las cosas que han cambiado se encuentran las competencias y cualidades que describen a un líder (de la era digital): capacidad para generar empatía de forma online, conocimientos técnicos del mundo virtual, gestión de las emociones en streaming, etc. Quizás no hubiéramos podido imaginar que, hasta las emociones, tendríamos que aprender a gestionarlas a través de una pantalla.

El logro de un buen manejo de personas en entornos virtuales va en dos direcciones: mostrar una preocupación real por el bienestar del equipo; y aprender a gestionar conflictos -emociones- de manera virtual. Sólo cuando el líder se preocupa por la salud y bienestar de cada miembro del equipo podrá ganarse el compromiso de cada uno de ellos.

El liderazgo en entornos virtuales significa conocer las capacidades de cada miembro del equipo, lograr un distribución equitativa de la carga de trabajo, comunicar con claridad a través de una pantalla, darse cuenta del estado emocional de la otra parte, lograr conectar con la otra persona (a veces sin conocerlo físicamente)… y claro todo esto hace la labor del líder mucho más compleja de lo que ha sido hasta ahora.

La capacidad para generar empatía digital y comunicar con claridad virtualmente, serán dos cualidades indispensable del líder. ¿Y cómo se genera empatía de forma virtual? Sin duda, estamos en un proceso de aprendizaje, pero algunos comportamientos que denotan empatía pueden ser: ofrecer oportunidades para escuchar a cada miembro de nuestro equipo fuera de una reunión de trabajo, mostrar que nos preocupamos de sus circunstancias aunque no las veamos, dar ánimo a través de un mensaje o llamada, que sientan que estamos presentes sin estarlo.

Es de suma importancia comprender que esto no significa que el resto de competencias (ya conocidas del líder) tales como: visión, buena comunicación, gestión del tiempo, delegación, pasión, etc.; no sirvan. Por supuesto que sí; sin embargo deberán estar en equilibrio con las cualidades que hemos descrito.

Finalmente es importante resaltar que uno de los grandes retos es y será lograr la desconexión digital tanto para los jefes como los empleados, pues de no lograrse esto puede ser un alto factor de estrés desde el punto de vista de la salud. Quienes sepan gestionar ese balance entre conexión-desconexión serán más productivos y obtendrán mejores resultados.

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